La costa norte tiene enormes oportunidades de crecimiento en los próximos años. La categoría más interesante de innovación climática en Salem es la energía eólica marina, con la inminente Terminal Eólica Marina, que promete convertir a Salem en un actor del sector.
Por Isaac Dame
Traducido por Alexandra Fortich
La costa norte tiene enormes oportunidades de crecimiento en los próximos años. La región es un centro de investigación e innovación en tecnología climática, un sector que experimenta un crecimiento interanual del 25%, con millones de financiación estatal en camino (informe del NMCC). La categoría más interesante de innovación climática en Salem es la energía eólica marina, con la inminente Terminal Eólica Marina, que promete convertir a Salem en un actor del sector.
Como explicó el ingeniero de Tufts Eric Hines en nuestro seminario web de 2023, la energía eólica marina puede transformar la economía de Nueva Inglaterra. La ausencia de restricciones de altura o anchura en el puerto de Salem significa que los enormes buques de carga pesada necesarios para construir aerogeneradores pueden operar aquí, complementando la terminal de comercio marítimo de New Bedford, que presta servicio a buques más pequeños.
Mientras tanto, hay oportunidades de fabricación: la actual cadena de suministro de energía eólica marina se basa casi por completo en Europa, por lo que los fabricantes estadounidenses tienen la oportunidad de ampliar o crear nuevas empresas para satisfacer las crecientes necesidades (informe NREL). Salem podría formar parte de una red con New Bedford, establecer una conexión con la fábrica de General Electric existente en Lynn, construir subcomponentes para aerogeneradores y, al mismo tiempo, apoyar el mantenimiento de los proyectos en alta mar. Vineyard Wind está en plena construcción, hay varios proyectos más en marcha frente a las costas de Rhode Island y la Costa Sur, y los promotores empezaron a comprar parcelas en el Golfo de Maine el año pasado (fuente).

Por supuesto, hay una gran brecha entre el potencial futuro y la realidad actual. Los ataques de la administración Trump al sector han provocado retrasos en los proyectos y han llevado a promotores y contratistas a evitar la publicidad. La construcción de la Terminal no ha comenzado, y es difícil saber qué vendrá después. Pero incluso en un sector incierto, hay innovadores de los que podemos aprender. La ya mencionada Terminal de Comercio Marítimo de New Bedford es un ala del puerto de New Bedford especializada en energía eólica marina y utilizada actualmente como centro de apoyo para Vineyard Wind. Los puntos fuertes y las limitaciones de este proyecto pueden servir de lección para Salem en el futuro.
El puerto eólico de New Bedford se construyó en 2015 y se amplió en 2017 y 2022. El funcionamiento normal de la terminal implica a un equipo de proyecto promotor, obreros sindicalizados, técnicos de cuerdas, operadores marinos y personal de seguridad, lo que se traduce en un flujo constante de actividad en el puerto. Las empresas constructoras que trabajan en la obra describen la mayor actividad que han visto en años (fuente). Además de construcción, servicios marítimos,y los comercios, las industrias de apoyo como tiendas de equipamiento, limpiadores, y hotelería están experimentando un crecimiento en su negocio.
Además, la región se beneficia del trabajo del New Bedford Ocean Cluster, una organización sin ánimo de lucro que sigue un modelo islandés de colaboración empresarial marítima para poner en contacto a empresas locales con contratistas (fuente). Los vídeos enlazados más abajo muestran empresas locales con las que han trabajado en la Terminal. Eólica marina constituye uno de los pilares de su trabajo, siendo los otros Acuicultura, Pesca comercial y procesamiento, y Innovación y tecnología. Para cada pilar se crea una red que reúne a partes dispares de la industria para desarrollar eficazmente prácticas eficientes y sostenibles. El Ocean Cluster puede servir de eje central que reúna a las partes interesadas de cada sector según sea necesario, sin dejar de centrarse en las circunstancias específicas de cada pilar. En particular, la energía eólica marina presenta una serie de retos únicos.

Cualquier proyecto de desarrollo puede tropezar con problemas de permisos, financiación y plazos. Sin embargo, debido a la novedad de la energía eólica marina y a la controversia que la rodea, estos proyectos suelen tener plazos imprecisos, de una década de duración (fuente de la NYSERDA). Vineyard Wind empezó a buscar un emplazamiento en 2010, acordó un contrato de arrendamiento en 2015 y completó la revisión ambiental en 2021 tras varios retrasos (fuente). La construcción prosiguió y las primeras turbinas entraron en funcionamiento en 2024, pero un fallo en las palas obligó a realizar tareas de limpieza y provocó más retrasos (fuente). Aunque la construcción se ha reanudado y las turbinas están en funcionamiento, estos retrasos han complicado el trabajo en la Terminal y han dificultado la preparación de otras industrias.
Los promotores y principales contratistas tienen su sede en Europa y es probable que trabajen con socios nacionales ya existentes. En Massachusetts hay pocas empresas con experiencia en energía eólica marina, por lo que los contratistas prefieren socios estadounidenses de escala nacional con los que hayan trabajado antes. Esto puede contrarrestarse con requisitos legales -en New Bedford, el contrato de Vineyard Wind estipula que contraten a empresas “locales”-, pero esto no sirve de mucho si no existe un proveedor local.
Sin embargo, la industria es consciente de que necesitará socios locales para aumentar la eficacia, por lo que se está haciendo un esfuerzo para promover el desarrollo futuro. Una organización del sector eólico marino, la Oceantic Network, mantiene una base de datos de empresas que podrían formar parte de la cadena de suministro, y el sur de Massachusetts está bien representado. Muchos de estos proveedores y prestadores de servicios no han trabajado en ningún proyecto eólico, pero han mostrado su entusiasmo por entrar en un nuevo espacio.
Los problemas estructurales que ya existen en Massachusetts también están presentes en la energía eólica marina. Casi todo New Bedford se considera una comunidad de Justicia Medioambiental, lo que significa una población minoritaria superior al 40%, y/o más de una cuarta parte de los hogares tienen unos ingresos un 65% inferiores a la media estatal, y/o más de una cuarta parte de los hogares no tienen a nadie mayor de 14 años que domine el inglés. Estas estadísticas reflejan importantes obstáculos económicos y culturales que influirán en cualquier desarrollo local. En este contexto, cabe destacar que el Cluster Oceánico de New Bedford ha trabajado para atraer a empresas locales propiedad de negros, inmigrantes y mujeres y ha creado un Comité de Diversidad, Equidad e Inclusión para abordar estas carencias.

Salem puede tener un puerto más pequeño y una historia única en comparación con New Bedford, pero hay muchas similitudes dignas de mencionar. Al igual que New Bedford, Salem está formada en gran medida por comunidades de Justicia Medioambiental, y tenemos empresas locales que están interesadas en adaptar su negocio para la industria entrante. A diferencia de lo que ocurre en New Bedford, ningún Ocean Cluster está sirviendo de enlace directo entre las pequeñas empresas y los promotores. Sin embargo, gracias a nuestro esfuerzo comunitario como Salem Offshore Wind Alliance, Crowley aceptó un Acuerdo de Beneficios Comunitarios (CBA). El CBA es un acuerdo contractual más sólido que les obliga a cumplir los requisitos de contratación de mano de obra local, BIPOC, mujeres y sindicatos, a trabajar con empresas locales y a apoyar los programas de educación profesional y técnica (CTE) de las escuelas públicas de Salem. Como resultado, en marzo de este año, más de 25 empresas de North Shore se habían puesto en contacto con el promotor para servicios de catering, jardinería, trabajos marinos, etc. (fuente).
Además, colaboradores y líderes de la Costa Norte se unieron a la Alianza de la Costa Norte para el Desarrollo Económico (NSAED por sus siglas en inglés) para crear el Consorcio Climatetech del Noreste de Massachusetts. El Consorcio ayudará a las empresas locales a pasarse a la climatotecnología y promoverá a los líderes empresariales menos favorecidos. El desarrollo de la mano de obra sigue siendo un reto, pero un programa de MassHire y el Instituto Técnico de Essex forma a comerciantes con conocimientos relevantes para la energía limpia (fuente). También vale la pena mencionar el trabajo de la NSAED para atraer a empresas cuyos propietarios proceden de comunidades marginadas. Han creado un Directorio de la Diversidad que sirve como recurso para destacar estas empresas en North Shore. Se trata de una ampliación del ya desaparecido catálogo oficial de la diversidad de North Shore y constituye una herramienta limitada pero valiosa para poner de relieve los puntos fuertes locales.
Hay gente inteligente y comprometida dispuesta a hacer accesibles las oportunidades en Salem. Aprendiendo del ejemplo de la terminal de New Bedford, vemos que habrá oportunidades para las industrias de apoyo en un futuro inmediato, con mano de obra y proveedores de materias primas activos poco después de que se acuerden más contratos. Es necesario poner en contacto a las empresas y trabajadores locales con los promotores y contratistas a través de un Ocean Cluster o de la actual North Shore Alliance. Los acuerdos contractuales son fundamentales para responsabilizar a los promotores, y el CBA es una herramienta muy eficaz que tenemos en nuestro cinturón. Aunque el sector es caótico e incierto, podemos hacer que ocurran cosas buenas si mantenemos nuestras asociaciones fuertes, nos capacitamos y seguimos luchando.

