La calidad del aire es un problema que exige atención constante.
por Joey F. Ellard
TRADUCIDO POR ALEXANDRA FORTICH
Últimamente se habla mucho de la calidad del aire. Ya sea por las alertas de concentración de polen en primavera o por el humo de los incendios forestales que llegan a Massachusetts durante los meses de verano desde lugares tan lejanos como el oeste de Canadá. La calidad del aire es un problema que exige atención constante.
La calidad del aire se refiere a la limpieza del aire y se determina midiendo la presencia de diversos contaminantes, como ozono troposférico, partículas (como polvo, polen, suciedad, hollín y humo), monóxido de carbono, dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno. El seguimiento de estos contaminantes es necesario para evitar enfermedades y complicaciones derivadas de la exposición a un aire insalubre. La ciudad de Salem aprendió esta lección hace muchos años, después de que los barrios se cubrieran de hollín y polvo procedentes de una central eléctrica de carbón situada en el puerto de Salem, lo que provocó unos efectos sobre la salud bien documentados. Actualmente hay cuatro estaciones de control de la calidad del aire repartidas por Salem. Los datos de estos sensores están a disposición del público en el Mapa PurpleAir, una red de todos los monitores PurpleAir actualmente operativos en el mundo. Estos monitores recogen datos hiperlocales en tiempo real sobre los niveles de contaminación del aire. Es fácil recoger datos de esta manera, pero a menudo puede resultar difícil o confuso interpretar los resultados. Para mejorar la comprensión del proceso de seguimiento, hemos elaborado una lista de preguntas frecuentes.
¿Dónde están situados los monitores?
Hay cuatro sensores situados en Salem. Uno está instalado en Gallows Hill, otro en Cedarcrest Ave y dos se encuentran en el emplazamiento del proyecto de la terminal eólica marina de Salem, en el puerto de Salem.

¿Por qué están situados los monitores en estos lugares?
Para garantizar la transparencia y la seguridad durante la construcción del proyecto, Crowley Wind Services, el promotor de la terminal eólica, instaló monitores PurpleAir en todo el puerto. Los ciudadanos pueden utilizar estos datos para verificar que los proyectos de toda la ciudad, como la terminal eólica marina de Salem, están mitigando los impactos no deseados. Tal y como se define en nuestro Acuerdo de Beneficio Comunitario, el agente de salud pública de Salem supervisa estos datos. Colocar sensores en posibles focos contaminantes es una forma estratégica de localizar la causa de la contaminación atmosférica
¿Qué miden los sensores PurpleAir?
La respuesta: partículas flotantes aproximadamente 30 veces más pequeñas que el diámetro de un cabello humano. Hay todo tipo de contaminantes minúsculos que flotan desapercibidos en el aire. Estos contaminantes, son a menudo el resultado de la combustión de las centrales eléctricas o de las emisiones de los vehículos, se conocen como materia particulada (PM por sus siglas en inglés). Los sensores PurpleAir están diseñados para determinar los niveles de distintos tipos de PM en el aire. El más peligroso es el de PM2.5, un tipo de partículas de sólo 2.5 micrómetros de diámetro. Como resultado de su tamaño microscópico, las PM 2.5 pueden ser absorbidas directamente por el torrente sanguíneo a través de la inhalación y, por lo tanto, suelen identificarse como el contaminante que supone un mayor riesgo para la salud humana. Desde ataques de asma, opresión en el pecho y dificultad para respirar a corto plazo hasta enfermedades respiratorias, daños en el tejido pulmonar, cáncer y ataques cardíacos a largo plazo, la exposición repetida a las PM 2.5 es extremadamente nociva.

¿Qué significa tener mala calidad del aire?
Se habla mucho de “mala calidad del aire”, pero casi nunca se da una definición concreta. Actualmente, las normas de calidad del aire se basan en las cantidades de PM2.5 en una zona. La Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) tiene dos directrices sobre niveles aceptables de PM 2.5, una directriz de 24 horas y otra anual. Como se muestra en el diagrama siguiente, ambas normas se basan en la cantidad de microgramos de contaminante en un metro cúbico de aire.

Los cálculos que hay detrás de estas directrices pueden ser bastante confusos. Afortunadamente, existe una forma mejor y más sencilla de entender lo que significa tener una mala calidad del aire: el Índice de Calidad del Aire.
La calidad del aire simplificada:
El Índice de Calidad del Aire es la herramienta de la EPA para informar sobre la calidad del aire exterior y la salud de una forma más sencilla. Incluye seis categorías codificadas por colores que corresponden cada una a una gama de valores del índice. El color facilita que la gente determine rápidamente si la calidad del aire está alcanzando niveles insalubres en su comunidad.

Cuanto más alto es el valor del índice de Calidad del Aire (AQI por sus siglas en inglés), mayor es el nivel de contaminación atmosférica y mayor la preocupación por la salud. Por ejemplo, el valor AQI medio mensual en Salem (basado en los cuatro sensores PurpleAir) es de 59.3 y se denota con color amarillo. Esto significa que la calidad del aire de Salem puede suponer cierto riesgo para las personas susceptibles, pero en su mayor parte es completamente saludable. En el lado opuesto del espectro, los recientes incendios forestales en Canadá han provocado que los valores de la calidad del aire en ciertos lugares alcancen los 230, lo que se representa con la gama del morado. Un color así indica importantes riesgos para la salud de cualquier persona expuesta al aire. Este sistema de codificación por colores convierte la información aparentemente incomprensible en lenguaje cotidiano. El AQI es una herramienta increíble para que una población preocupada identifique fácilmente la calidad de su aire.
El mapa PurpleAir utiliza exactamente este índice para presentar la información. Los sensores recogen información sobre la cantidad de partículas en una zona y la convierten en valores del índice. El sitio le permite mantenerse al día sobre los niveles de calidad del aire actuales, pasados o previstos en distintos lugares de Salem. No debe haber incertidumbre ni confusión cuando se trata de cuestiones de seguridad. La contaminación atmosférica no va a desaparecer. Para crear un futuro más limpio para el mundo debemos empezar por educarnos sobre el tema. Comprender la calidad del aire es un gran primer paso.

